Lo que me gusta del iPhone:
1. Es un objeto de lujo Cada una de las sucesivas generaciones del producto ha sido objeto de deseo por parte de los consumidores. Y con razón: la calidad de fabricación del aparato es impecable, tal como nos tiene acostumbrados Apple. El -mucho- dinero que cuesta un iPhone se nota a simple vista. Y la variedad de accesorios disponible es amplísima.
2. La pantalla De una calidad excelente, es perfecta pata jugar, para sacar y ver fotografías y para visionar vídeos. Y al carecer de teclado físico, cada aplicación puede utilizar el espacio disponible del modo que sus creadores consideren más oportuno, lo que ha dado lugar a algunos interfaces de usuario francamente originales. El tamaño, cuatro pulgadas en diagonal, permite manejarlo con una sola mano.
3. Aplicaciones a porrillo Más de 750.000 títulos disponibles. La App Store fue el mayor acierto de Apple: poner una tienda de aplicaciones en el bolsillo de cada comprador del teléfono. En ella se encuentra absolutamente de todo, incluso para las necesidades más específicas. Cuando los creadores de cualquier producto o servicio se plantean la conveniencia de una aplicación móvil complementaria, la primera versión que tienen en mente es la de iPhone.
4. Siri Los modelos más recientes de iPhone -e iPad- ofrecen este apliservicio, que permite activar algunas funciones del teléfono mediante órdenes verbales. Siri va mucho más allá del clásico control con la voz, porque es capaz de interpretar el lenguaje natural -no es preciso preguntarle específicamente por la previsión meteorológica, basta con consultarle si vamos a necesitar paraguas- y su índice de acierto mejora con el uso. Probablemente acabará siendo la mejor forma de esquivar las limitaciones de la pantalla táctil. Yo uso muchísimo Siri para abrir aplicaciones sin tener que buscarlas.
5. Lightning Los modelos más recientes de iPhone, iPad e iPod Touch utilizan este nuevo conector de carga y sincronización, más robusto que el clásico de 30 contactos. Y a diferencia de éste último, es reversible.
6. App Store vigilada Apple controla estrictamente qué títulos pueden ser distribuidos a través de su catálogo de aplicaciones. Gracias a esta inspección previa a la publicación, prácticamente no existen aplicaciones iOS maliciosas.
7. Es coherente, estable e inflexible Básicamente, los modelos actuales de iPhone funcionan igual que los de hace cinco años: una pantalla inicial con una parrilla de iconos y un único botón físico. Quien sabe utilizar un dispositivo móvil de Apple sabe utilizar todos los demás. En las aplicaciones diseñadas siguiendo los estándares establecidos por Apple, la mayoría de las operaciones se llevan a cabo del mismo modo -deslizar el dedo hacia la derecha para borrar, por ejemplo- y los botones y cursores aparecen situados en posiciones conocidas.
8. Es rápido La mayoría de los componentes del iPhone están fabricados según especificaciones de Apple, y su integración -tanto mutua como con el sistema operativo- permite alcanzar un rendimiento mejor del que ofrecerían de manera aislada. Sobre el papel, los procesadores de Apple no son los más rápidos del mercado, pero las aplicaciones y la navegación web van como una moto. Y si vives en los EEUU, Alemania o el Reino Unido, te puedes conectar a las redes móviles 4G de alta velocidad.
9. Apple va a lo suyo Mientras los demás fabricantes de móviles se doblegan a las exigencias de las operadoras de telefonía, Apple establece sus propias reglas, orientadas a facilitar la vida del consumidor… siempre que también aporten beneficios a la empresa. Desde el punto de vista de la mayoría de los usuarios, la combinación iPhone+iTunes+AppStore funciona como un reloj, con funciones como la copia de seguridad automática, que ahora también se puede llevar a cabo en la nube. Este entorno cerrado resulta tan práctico que los usuarios de iPhone acaban olvidando todas las cosas que no pueden hacer con él. Y ni falta que les hacen, mientras se mantengan dentro del universo de la manzana: se pueden escuchar las canciones del Mac en el móvil, ver los videos del móvil en el televisor con Apple TV y utilizar en el iPad las mismas aplicaciones del iPhone.
10. Es norteamericano Apple se encuentra en California, el principal centro mundial de innovación en software, Internet y electrónica de consumo. Las características y las especificaciones del iPhone son el patrón por el que se guían muchos de los creadores de aplicaciones y servicios. Además, los fabricantes norteamericanos siempre han sido infinitamente mejores que los orientales (japoneses, coreanos) en el diseño de aplicaciones e interfaces de usuario. De hecho, históricamente, Apple ha tenido mucho que ver en ello.
Lo que no me gusta del iPhone:
1. Es un objeto de lujo Y por lo tanto, muy caro, aunque muchos de sus compradores no sean del todo conscientes porque lo van pagando a plazos a su operadora de telefonía. Tal como nos tiene acostumbrados Apple, se paga un suplemento por las mismas prestaciones que otros aparatos menos glamurosos ofrecen a un precio más bajo. Y da mucha rabia la gente que anda presumiendo de iPhone. Es el típico móvil que se deja sobre la mesa para que lo vean los demás. ¡Si hasta las carcasas protectoras llevan un orificio que deja ver el icono de la manzana!
2. La pantalla Al ser exclusivamente táctil, el usuario está condenado a escribir con un teclado virtual, tratando de acertar en teclas dibujadas sobre cristal que no permiten teclear, ni por asomo, a la misma velocidad que ofrece un teclado físico. Si el móvil es su herramienta de trabajo y valora usted la eficiencia, un iPhone probablemente no es la mejor opción. Además, hay otros teléfonos con pantallas de mayor tamaño, aunque hacen falta las dos manos para manejarlos. Y recuerde que no podrá manipular el iPhone con los guantes puestos: aunque haga frío, tendrá que quitárselos incluso para atender una llamada.
3. Aplicaciones a porrillo Más de 750.000 títulos disponibles. Entre ellos, algunos magníficos. Pero también muchísimos terriblemente mediocres. Cuesta encontrar las auténticas joyas. Y la capacidad de atracción de la App Store ha hecho que los desarrolladores concentren sus esfuerzos en la creación de aplicaciones para iPhone, ignorando las demás plataformas. Hace relativamente poco que se han dado cuenta de que Android es un mercado mucho más amplio. Si bien no necesariamente más rentable.
4. Siri El asistente virtual de iOS no siempre entiende lo que le dices. Dejando aparte las propias de Apple, funciona con poquísimas aplicaciones de terceros. Y no le puedo hablar -todavía- en catalán, gallego ni vasco.
5. Lightning Sólo puedo seguir utilizando los accesorios que ya tengo si me compro un adaptador Dock/Lightning −a partir de 30 €−, y Apple sigue ignorando la llamada de la industria a la normalización: el iPhone es el único smartphone que no dispone de conector micro USB.
6. App Store vigilada Si tu aplicación no supera los criterios de selección de Apple, ya sea debido al tipo de contenido o porque accede a funciones del teléfono que Apple se reserva para sí, no podrásn publicarla en la App Store y te verás obligado a distribuirla por canales alternativos, como Cydia, que requieren intervenciones que escapan a la capacidad de la mayoría de los usuarios. Ademas, Apple se queda con un 30% de tus ingresos: si no aceptas las condiciones, habrás de recurrir a mecanismos extraños: los libros electrónicos de Amazon se deben comprar con el navegador web del teléfono porque la aplicación de lectura Kindle no lo permite.
7. Es coherente, estable e inflexible El primer iPhone salió hace cnco años, una eternidad en tecnología. Y se nota: la mayor innovación que Apple ha introducido en el sistema de pantalla inicial con parrilla de iconos es la posibilidad de agrupar dichos iconos en carpetas. La única posibilidad de personalización consiste en cambiar la imagen del fondo de pantalla. No hay widgets como los de Android ni baldosas activas como las de Windows Phone: para acceder a los datos de una aplicación hay que abrirla explícitamente. Y sólo se puede compartir contenido directamente con un clic mediante Twitter, Facebook y la aplicación de correo electrónico de iOS.
8. Es rápido Pero hasta el modelo actual, el iPhone 5, la duración de la batería se resentía de tanta rapidez, haciendo ineludible llevar siempre encima un cargador. Y la conectividad 4G del nuevo modelo de iPhone sólo es compatible con las frecuencias LTE de algunas compañías de EEUU, Alemania y el Reino Unido. ¡Menuda diferencia con los nuevos modelos Lumia de Nokia, que son compatibles con las bandas LTE de todo el mundo!
9. Apple va a lo suyo Las operadoras de telefonía llevan fatal la arrogancia de Apple y muchas de sus acciones se orientan a disminuir la relevancia del iPhone entre sus clientes. Por otro lado, el hardware de Apple no es estándar: además del citado conector Lightning (punto 5), el iPhone es el único smartphone actual de gama alta que aún no incorpora conectividad NFC por proximidad, por lo que no puede ser utilizado como medio de identificación o de pago en los establecimientos y servicios que disponen de este tipo de detectores. Asimismo, utiliza el sistema propio AirPlay para ver las fotografías y los vídeos del teléfono en el televisor y escuchar la música con altavoces inalámbricos, ignorando el sistema DLNA que emplean la mayoría de los fabricantes.
10. Es norteamericano El origen del iPhone distorsiona su percepción. Es un smartphone muy vendido en los EEUU y por eso la prensa de allí habla tanto de él. Aquí, en cambio, su cuota de mercado ronda el 15%, pero la mayoría de los medios locales no hacen otra cosa que propagar lo que publican los norteamericanos, sin tener en cuenta la importancia relativa para los consumidores de aquí, mientras dejan de lado a las empresas tecnológicas europeas que no operan dentro del ecosistema iPhone. Y no olvidemos que Apple, con sus fabulosos beneficios empresariales, aplica -como otras multinacionales norteamericanas- ingeniosos artificios fiscales para evitar tributar aquí los ingresos que obtiene aquí.
Fuente: canalpda
1 comentario:
Me encanto tu análisis.
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