jueves, 31 de enero de 2008

SAMSUNG SGH P520 GIORGIO ARMANI



Lo táctil está de moda. Y esta frase cobra un significado literal cuando Samsung y Giorgio Armani se ponen de acuerdo para lanzar un teléfono de diseño como este Samsung SGH-P520. Después del anuncio de septiembre del 2007, por fin hemos probado uno. Se trata de un terminal de diseño exquisito que se maneja en gran parte pulsando con los dedos en su pantalla táctil. Teniendo en cuenta esto, se impone la necesidad de compararlo con el iPhone.
Y lo cierto es que los dos móviles tienen puntos en común. Pero también algunas diferencias. Entre las diferencias, destacan el tamaño de pantalla y la facilidad de uso a favor del móvil de
Apple, y las dimensiones más escuetas del terminal a favor del modelo de Samsung.
Igual que el iPhone, este Samsung P520 destila un halo de elegancia por los cuatro costados desde que empezamos a desempaquetarlo. El terminal tiene un diseño igualmente estilizado, pero más compacto y reducido que el iPhone. De hecho, este estiloso Samsung pesa 75 gramos, es muy delgado (9,9 milímetros) y destaca especialmente porque cabe en cualquier bolsillo: mide menos de 9 centímetros de altura.

Visualmente, parece una pitillera minimalista y con toques fashion, empezando por el logotipo de Giorgio Armani colocado justo debajo de la pantalla. Una pantalla que tiene 2,6 pulgadas de diagonal. Buen tamaño si la comparamos con otros móviles, pero algo limitada a la hora de marcar números y escribir texto, ya que las “teclas virtuales” aparecen algo juntas en estas aplicaciones.
La pantalla es bastante sensible, y de hecho es mejor moverse por los menús con toques suaves, casi acariciando la superficie, que vibrará levemente cada vez que pulsemos un icono.
El equipo no busca tener la última tecnología, ni mucho menos. No es 3G, por lo que no tiene videollamadas ni acceso a las redes móviles de alta velocidad para conectarse a Internet. El iPhone tampoco, aunque cuenta a su favor con una conexión Wi-Fi para aprovechar la red doméstica.

La memoria del móvil está atada a tarjetas
microSD de hasta 2 gigas, ya que sólo tiene 60 megas internos. Pero un punto muy bueno a su favor está en el hecho de que, conectando el teléfono al ordenador con un cable USB, podemos copiar canciones, fotos y vídeos directamente en la tarjeta, sin usar ningún software especial. Como si transfiriésemos datos a un pendrive, sin tener que instalar ningún programa para tal efecto, como hace el iPhone al obligarnos a usar iTunes.
La autonomía de este Samsung nos ha sorprendido gratamente. Incluso si usamos el reproductor durante un par de horas diarias, hacemos alguna que otra foto y activamos momentáneamente el
Bluetooth para pasárselas a un amigo, este móvil de diseño no tiene que acercarse al cargador a las primeras de cambio. Aguanta el tipo durante varios días sin que la batería se inmute.
Lástima que no lleve sintonizador de radio ni entrada convencional de auriculares. Con lo primero este Samsung P520 se podría haber apuntando un buen tanto respecto al iPhone. En cuanto a lo segundo, queda claro que no se trata de un terminal orientado principalmente a la música. Y eso que la calidad de sonido es óptima. Por otra parte, el reproductor de vídeo es muy básico pero suficiente para el perfil de usuario.
Por el otro, en las prestaciones de la cámara, aunque en este caso la más completa es la de Samsung: buena resolución (3,2
megapíxeles), flash integrado y grabación de vídeo. Un teléfono de nivel que seduce a los que buscan el móvil como un elemento distintivo al margen del precio (cuesta 540 euros libre). Lo más destacable de este Samsung es la combinación de diseño, interfaz táctil y tamaño. Pero también posee algunas cualidades técnicas dignas de reseñar: la excelente duración de la batería, que lo convierte una opción interesante para escuchar música, y la grabación directa sobre la tarjeta de memoria, gracias a la cual podemos realizar un acto tan simple como arrastrar archivos de una carpeta a otra.
Si ya dijimos que escribir texto en el iPhone era un poco incómodo, con este Samsung el proceso es aún más complicado. El motivo es que el teclado alfabético que aparece en pantalla no es completo, sino una reproducción de un teclado normal de teléfono, con sólo nueve teclas parar escribir todas las letras del abecedario. Un teclado deslizante convencional hubiese solucionado la papeleta, pero aumentaría sensiblemente el grosor del terminal y, por otra parte, es muy probable que quien opte por este Giorgio Armani-Samsung no suela usar SMS para comunicarse con el móvil. Para acabar, debería incluir en la caja un adaptador para auriculares convencionales, como ocurre con móviles musicales como el
Samsung F300.

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