Las apariencias, como suele suceder, engañan. Y eso de ver a los dos Steves juntitos ante las cámaras y departiendo como amiguetes sobre el futuro digital no era, como se acaba de demostrar, más que una simple y vulgar apariencia.Jobs y Ballmer, Apple y Microsoft, no pueden ser amigos. Sus visiones del mundo que viene son demasiado diferentes, demasiado opuestas. Y el performance televisado de hace apenas unos días, ese que organizó The Wall Street Journal y del que estuvieron pendientes los mejores analistas del planeta, no era más que la calma que precede a la tempestad. Jobs ha vuelto a hablar.En la Conferencia de Desarrolladores de Apple de San Francisco. Y, como siempre, no ha defraudado las expectativas. La excusa era la presentación de Leopard, el nuevo sistema operativo de la marca de la manzana, con más de trescientas nuevas capacidades y la plataforma que, según los analistas de Jupiter Research, dará a los desarrolladores de software las herramientas necesarias para crear la próxima generación de programas informáticos.Para Windows Pero hubo mucho más. Siguiendo la pauta habitual de todas sus presentaciones, una mezcla de tecnología y espectáculo en la que se cuida hasta el menor de los detalles, el líder de Apple presentó el nuevo navegador Safari 3, y dejó a la audiencia perpleja cuando reveló que, además de para Mac, existe también una versión para Windows. Todo un cañonazo en la línea de flotación de Internet Explorer, el caballo de batalla de Microsoft en la red de redes.Creemos que los usuarios de Windows estarán realmente impresionados -dijo Jobs-, cuando vean lo rápido e intuitivo que puede ser navegar la web con Safari. Cientos de millones de usuarios de Windows utilizan ya iTunes, y confiamos en convertirlos también a la superior experiencia de navegación de Safari. No son palabras vanas.Según los tests estándar iBench, los más utilizados para comparar prestaciones y velocidades en informática, el nuevo Safari es capaz de proporcionar acceso a las páginas web dos veces más rápido que el IE7 de Microsoft, y 1,6 veces más deprisa que el Firefox de Mozzilla, hasta ahora el principal rival del Explorer. La versión de prueba (beta) de Safari3 está disponible desde ayer y puede descargarse gratuitamente en www.apple.com/safari. Habrá que esperar ahora la respuesta del otro Steve, Ballmer, que sin duda no se hará esperar. Microsoft se enfrenta actualmente al descontento de muchos usuarios de programas ajenos a la marca de Redmond y que funcionan mal, o no funcionan en absoluto, con su nuevo sistema operativo Windows Vista.Entre esos programas está, precisamente, el iTunes de Apple, la aplicación alrededor de la cual gira actualmente cerca del 70 por ciento del negocio de la música legal a través de internet. Y también varias aplicaciones de Google, que ha denunciado a Microsoft ante los tribunales porque algunas de sus aplicaciones corren sospechosamente lentas cuando lo hacen bajo el sistema Vista. La tercera sorpresa de Jobs tiene que ver con el iPhone, el revolucionario teléfono táctil de Apple que está a punto de aparecer en Estados Unidos y que llegará a Europa a finales de año.La noticia es que Jobs ha decidido abrir el nuevo dispositivo y permitir que cualquier firma (cualquiera, incluida Microsoft) pueda desarrollar programas que corran sobre ese teléfono. Eso sí, siempre que cumplan los estándares de Internet Web 2.0, lo que garantizará que funcionen igual que el iPhone.Una jugada maestra, sin duda. A ver ahora quién es el guapo que se resiste..
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